La definición e indagación de
los perfiles educativos en la formación a
distancia, implica contar con información de los perfiles de la población y permite tener un conocimiento general del tipo
de alumnos que recurren a este sistema. Para el caso de México es aún más
relevante, en el sentido de que la modalidad educativa a distancia es reciente
y apenas se están generando los primeros resultados en cuanto a indicadores de
eficiencia terminal y calidad formativa; además, se está produciendo una
expansión de la cobertura educativa de dicha modalidad con distintos niveles de
impacto que dependen mucho de la zona en la que se oferta cada licenciatura, maestría
y/o doctorado.
A decir de García Aretio (2006), lo que conocemos de los alumnos
que estudian en modalidades a distancia es que:
• Los alumnos en educación a
distancia forman grupos heterogéneos en edad, intereses, ocupación,
motivaciones, experiencias y aspiraciones.
• Suelen ser personas que
trabajan y que destinan además un tiempo para estudiar.
• Las preocupaciones de los
alumnos a distancia se centran en su trabajo, bienestar familiar, ascenso
social y laboral, autoestima, etc.
• Parten de una motivación
espontánea para el estudio, lo que genera mayores niveles de atención y trabajo
autorregulado.
• Expresan mayor preocupación
por los resultados obtenidos en sus evaluaciones.
• También suelen presentarse
más inseguros en cuanto a las observaciones y críticas de sus docentes, así
como ante los exámenes.
• Los alumnos a distancia
presentan una mayor responsabilidad sobre sus actos; desarrollan un sentimiento
de culpa ante expectativas no logradas.
• Tienen que trabajar cuando
los otros descansan; el estudio no es su única obligación.
• Reciben el conocimiento
aunado a las experiencias y conocimientos anteriores, propiciando que lo
cuestionen o no lo asimilen de inmediato.
En este sentido, los sistemas de educación a distancia van
encaminados a establecer modelos educativos en donde el aprendizaje adquiera un
sentido diferente respecto del que se tiene en los sistemas presenciales.
Haciendo adecuaciones que se ajusten a los perfiles de los alumnos, se crean
modelos educativos "centrados en el estudiante" que, en la realidad,
no se han extendido tanto como deberían. Dichos modelos generan una dinámica
educativa en la que se ubica al alumno como el protagonista principal; a decir
de Moreno (2007), en un sistema de educación a distancia el alumno se
caracteriza por:
• Toma decisiones con respecto
a opciones curriculares.
• Decide cuándo requiere ayuda
docente.
• Al alumno se le respeta y se
consideran sus estilos y modos de aprendizaje y de manifestar lo aprendido.
• Se tienen en cuenta sus
condiciones de vida y para el estudio.
• Los procedimientos
institucionales son propicios para sus gestiones.
• El alumno es una persona
libre en un ambiente y entorno propicio.
• Puede optar por contenidos de
acuerdo a sus intereses de formación.
• Se pretende que los alumnos sean capaces de planear,
organizar, controlar y evaluar sus propios procesos de formación y los trabajos
que ello implica. Todo esto frente a la gran diversidad de situaciones donde es
posible aprender, las acotaciones y limitaciones institucionales sobre las
situaciones y modos de aprender, y las nuevas posibilidades que se abren según
avanzan la ciencia y la tecnología (Moreno, 2007).
Considerando un perfil de
egreso, puedo decir que se cumple con los parámetros establecidos en un
programa de estudio y nos hace individuos altamente competentes ante las
demandas del siglo XXI, es decir, somos eficientes y eficaces de forma técnica y laboralmente .
REFERENCIAS
Boekaerts,
M. (1997), "Self–regulated Learning: A new concept embraced by
researchers, policy makers, educators, teachers, and students", Learning
and Instruction, vol. 7, num. 2, pp. 161–186.
[ Links ]
Bottery, M. (2006),
"Education and Globalization: Redefining the role of the educational
professional", Educational Review, vol. 58, num. 1, pp.
95–113. [ Links ]
Calatayud Arcos,
Alejandro y María del Carmen Merino Gamiño (1984), "Los perfiles escolares
en la UNAM", Perfiles Educativos, vol. VI, núm. 25, pp.
19–29. [ Links ]
Concuerdo totalmente con la conclusión a la que llegas, puesto que un estudiante de educación a distancia va desarrollando diversas habilidades requeridas en el campo laboral,y esto lo hace antes de egresar e involucrarse directamente en su área de preparación (se organizan,saben trabajar en equipo, estan orientados a cumplir objetivos,gestionan el tiempo de sus actividades entre otras, estás solo por mencionar algunas de las habilidades y competencias que actualmente requiere el campo laboral).
ReplyDeleteCreo que hoy en día y de acuerdo al texto, considero que es muy importante tomar en cuenta el perfil de los alumnos a cursar y que traten de tomar en cuenta los factores que representen a cada uno de ellos, ya que considero que los alumnos que deciden realizar la educación a distancia necesitan diversos tipos de motivación y formas de enseñanza para seguir en el transcurso de ésta, hasta el final.
ReplyDelete